El mil usos, de la realidad a la sátira.

27 Julio 1981. Héctor Suárez. Fototeca El Universal

”El obrero tiene mas necesidad de respeto que de pan” (Karl Marx)


Dennis Corzas Díaz | Cultural Vox


Los mexicanos contamos con un ingenio e ingenuidad para reírnos de la desgracia diaria de nuestra sociedad, la mayoría de nosotros nos burlamos de lo evidente, de lo que realmente es opresivo, simplemente ya es cotidiana una vida lejana de lo que es llamado “calidad”. La economía varia continuamente, la delincuencia incrementa de manera irreparable, cada vez es menos común ver animo de lucha en el rostro de nosotros los mexicanos, rostros que están manchados de tantos pesares diarios, de una vida agónica, sin libertad de expresión donde la corrupción esta a la orden del día, esto es México, una país lleno de belleza natural, riqueza cultural y a su vez disfrazado de un paraíso capitalista, un infierno socio político y económico que derrama lagrimas de sangre frustrada por un camino largo de injusticia.

“El mil usos” (1981) película dirigida por Roberto G. Rivera, producida por Impulsora Fílmica Independiente en compañía con Televicine y protagonizada por Hector Suárez que realiza el papel de Transito Lopez, un campesino que agobiado por la situación económica de su pueblo en el cual el tiempo de siembra es escaso, no tiene animales con producción abundante y el gobierno no les brinda apoyo agrario decide dejar su vida en el campo donde se separa de su esposa e hijos para migrar a la capital donde piensa ganar un poco de dinero para después regresar a su lugar de origen y brindárselo a su familia que vive en extrema pobreza.

Durante su camino y estancia en la Ciudad de México sufre diversos abusos de parte de los capitalinos, quienes se aprovechan de el por ser iletrado, ingenuo y haber vivido y crecido con pobreza en su pueblo natal, ve que como sus paisanos se aprovechan de el sin el menor sentido de solidaridad ante su situación. Al estar recién llegado a la gran ciudad y con hambre recibe ayuda de un hombre (Rafael Inclán), el cual al mantener una platica en la cual esclarece su vida y a lo que se dedicaba Transito Lopez le comenta que sabe realizar una gran variedad de oficios los cuales ponía en practica durante su vida como campesino, fue entonces cuando se le bautiza con el alias de “el mil usos”, después de ciertos eventos caóticos que son causados por el aprovechamiento de la gente y su falta de conciencia humana el cae en trabajos mal pagados, con una forma abusiva de trato hacia su origen campesino, burlas por su manera de hablar e identidad, incluso cae en la cárcel donde también después de laborarle como mandadero a uno de los presos mas adinerados del lugar no le brinda lo que gano durante su estancia en el reformatorio, fue incluso víctima de la delincuencia siendo engañado cuando lo hicieron vender rosas con droga en su interior y por ultimo siendo asaltado por un par de jóvenes vándalos que le quitaron el dinero. El queda sumamente decepcionado por lo que vivió y perdió a pesar del esfuerzo que dio sin antes poner en primer instancia sus derechos y dignidad humana, fue entonces cuando al estar sentado en una pulcata y escuchar a un par de campesinos (también decepcionados por la falta de oportunidades en su país) hablando de que migrar a Estados Unidos es la manera mas simple de conseguir dinero en buenas cantidades mantiene la idea de ir a laborar en el extranjero, sin embargo es entonces cuando el dueño del lugar se le acerca para correr a los dos hombres y decirle a Transito que realmente no es una buena opción, porque seria tratado aun peor que en México y que lo mejor que podría hacer es retornar a su lugar de origen, con su esposa e hijos.

La película en su mayoría podría verse como comedia mexicana, sin embargo lleva a la conclusión de que día a día el mexicano dejo de ser solidario con su propia gente y cambia continuamente a un comportamiento amigable cuando esta enfrente de un extranjero, siendo así una manera muy baja de comportamiento llegando al grado de someter a el origen humilde de la mayoría de sus pobladores como un ser ajeno del lugar, también deja ver que la economía del país va en descenso y que la crisis económica que se desarrolla a partir de Diaz Ordaz y recae en el sexenio de Lopez Portillo (sexenio en el cual se desarrolla el contexto de la película) y Miguel de la Madrid ha empeorando hasta la época actual donde lejos de mejorar va decayendo a pesar de la realización de cambios en la ley y reformas que simplemente son inservibles, nos deja como lección que la sátira en el cine no es simplemente para entretener sino concientizar acerca de nuestra vida en sociedad.

Reírnos de los problemas sociales va mas allá de una imagen o frase que cause risa porque realmente no es cuestión de olvidarnos de lo que sucede sino de tratar de cambiar nuestro contexto mediante la participación ciudadana y no permitir que la mala gestión del gobierno nos lleve a alejarnos de nuestro lugar de origen por el simple hecho de ya no ver oportunidad en nuestra nación, simplemente las oportunidades y el desarrollo son para todos y no para unos cuantos que mediante el modelo económico capitalista ha llevado a sobajarnos recibiendo sueldos bajos por trabajo en exceso, buscando mas de un empleo para mantener un modo de vida estándar que muchas veces no va en una misma alineación vocacional y es entonces que un algún momento de nuestra vida, en una sociedad desequilibrada y lastimada como la nuestra tan cansada y necesitada terminamos siendo otros miles de mexicanos re-bautizados con el nombre de “mil usos”.

 

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Imagen extraída de: http://revesonline.com/wp-content/uploads/2016/02/mil-usos-1-e1455670785374.jpg

 

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