El horror cósmico o la punta del iceberg

Tampoco debe pensarse… que el hombre es
el más antiguo o el último de los dueños de la tierra,
ni que semejante combinación de cuerpo y alma
se pasea sola por el universo.
Del Necronomicon, de Abdul Alhazred


 Claudia Ortiz  | Cultural Vox


#ElHorrorCósmico

Ann y Jeff VanderMeer definen al relato de horror cósmico (o weird tale como
se conoce en la tradición del cuento de miedo anglosajón) como “la búsqueda
del indefinido, enloquecedor e inalcanzable entendimiento del mundo más allá
de lo terrenal” (VanderMeer y VanderMeer, 2011). Dicho de otro modo, el
horror cósmico explora la insignificancia del hombre frente a la vastedad del
universo y su incapacidad para comprenderlo, incapacidad que se erige como
símbolo de sus limitaciones e insatisfacción con la realidad.

Los caminos a los que puede conducir esta exploración retórica dependen del
autor y su muy particular enfoque y/o relación con este subgénero de la ficción
especulativa, que aunque es frecuentemente vinculado con el relato
supernatural no está obligado a incluir figuras o arquetipos sobrenaturales o
derivados de la tradición gótica, ya que un ligero trastocamiento de la realidad
es motivo suficiente para sembrar en el lector la sospecha de que se enfrenta a
“algo que no es como debiera ser” (Eco, 2007).

El horror cósmico está más emparentado con la experiencia de lo numinoso,
término acuñado por el teólogo alemán Rudolf Otto y que deriva del latín
numen (deidad, divinidad, dios) para referirse a la experiencia religiosa pura, la
conciencia de lo sagrado y lo divino independiente de cualquier interpretación
racional o práctica religiosa específica y con la que comparte dos elementos
esenciales: el mysterium que es la principal cualidad de la experiencia religiosa
y representa lo inefable, lo completamente inaccesible a la comprensión por
conceptos o palabras, “lo oculto y secreto, lo que no es público, lo que no se
concibe ni entiende, lo que no es cotidiano y familiar, sin que la palabra pueda
caracterizarlo y denominarlo con mayor precision”; y el tremendum que
representa el temor humano ante una presencia inexplicable, poderosa y
tremenda, “un terror de íntimo espanto, que nada de lo creado, ni aun lo más
amenazador y prepotente, puede inspirar” (Otto, 1963/2005).

Ambos elementos hacen eco en las características que H.P. Lovecraft explica
en su ensayo El horror en la literatura: “Debe contener cierta atmósfera de
intenso e inexplicable pavor a fuerzas exteriores y desconocidas, y el asomo
expresado… de una suspensión o trasgresión maligna y particular de esas leyes
fijas de la Naturaleza que son nuestra única salvaguardia frente a los ataques
del caos…” (Lovecraft, 1927/1992).

Pero no todo el horror cósmico es acerca de una poderosa y avasalladora
fuerza ulterior, también puede nutrirse de la experiencia de lo siniestro y lo
insólito a través de la inserción de un elemento inusual que no se logra
comprender y que provoca la incertidumbre del lector o a lo que Lovecraft se
refiere como la suspensión o trasgresión de las leyes de la Naturaleza. Roger
Caillois apuntaba que “lo siniestro se manifiesta en una cultura en la que…
todo debería poder explicarse según las leyes de la naturaleza, por las que el
tiempo no puede retroceder, un individuo no puede estar en dos lugares
distintos, los objetos no tienen vida, hombres y animales tienen características
diferentes, etc.” (Eco, 2007).

Es la distancia entre lo numinoso y lo siniestro (y todas las gradaciones
intermedias) lo que permitió la aproximación de una gran diversidad de autores
al horror cósmico, desde los orígenes del relato fantástico hasta su época
dorada durante la primera mitad del siglo XX y a la que el matrimonio
VanderMeer muy acertadamente se refiere como the rise of the tentacle.

 

FUENTES
Eco, Umberto. Historia de la fealdad. Italia: Lumen, 2007.
Lovecraft, Howard P. El horror en la literatura. Madrid: Alianza Editorial, 1992.
Lovecraft, Howard P. El horror de Dunwich. Madrid: Alianza Editorial, 1988.
Otto, Rudolf. Lo santo. Madrid: Alianza Editorial, 2005.
VanderMeer, Jeff & VanderMeer, Ann, eds. 2012. The Weird. Tor Books, 2011.
Curso Maestros del horror cósmico impartido por Ricardo Bernal, (México, 2016).
Imagen extraída de http://www.comcav.net/products/providence-2-portrait

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