Esperanza Benedittina, “La muerte y otras sorpresas”

benedetti-27d1a

Provocar la libertad de pensamiento, en un mundo donde la protesta y la lucha es reprimida, es el compromiso del escritor con su pueblo; es dar validez cultural a la palabra.


Stephany Caso Alfaro | Cultural Vox


 

Mario Benedetti, fue un hombre de deber literario, admirablemente un romántico- subversivo, interioriza en la cruel realidad del hombre, pero a la vez esperanzadora a través de diecinueve relatos del libro La muerte y otras sorpresas, 1968.

La visión de Benedetti por proyectar la cotidianeidad y las emociones humanas: felicidad, alegría, deterioro, muerte; es una habilidad que matiza en cada cuento, que vive al mismo tiempo, como su propio exilio político.

La ironía de Benedetti, el ímpetu de un escritor más joven en aquellos años, incide en el surgimiento de la búsqueda del sentido humano, donde la mayoría de las veces el caos y la esperanza se unen hasta en los mejores momentos.

Pequeñas parábolas de la realidad, que van desde la identidad personal, la vida, la muerte, la injusticia política y social, la resistencia y la esperanza de un mundo mejor, siempre presente en toda obra del autor uruguayo.

En el relato Réquiem con tostadas, una mente insana en un asesinato pasional, es señalado por su propio hijo, quién prefiere dar el lugar al amante de su madre; mientras que en Los bomberos, la desventaja social es motivo de pérdidas materiales; en Datos para el viudo, la confrontación del pasado enamorado, en un presente ausente, muerto; que rivaliza con la viudez para ponerle “sal a la herida”.

Hombre y mujeres que aman y odian se ven expuestos de principio a fin, porqué sin renegar, es deber confesar la armonización que el autor de la tregua maneja sin dificultad en sus relatos, como en El cambiazo, descrita como una canción pero también un juego, donde el pueblo completa la canción que suena en la radio a través de un concurso “paraqueseá braaaaaaaa laherida, paraqueseá moooooooos lasuerte, paranosó troooooooo lavida, paramisó loooooooo quererte” aparentemente hombres y mujeres inofensivos estallan radicalmente irrumpiendo en el despacho municipal “paraqueseá braaaaaaaa laherida, paraqueséa moooooooos lasuerte, paranosó troooooooo lavida, paracorrá leeeeeeees lamuerte” la algarabía popular y sometida, soltándose a la libertad.

Con el toque sociohistórico que lo caracterizó, la narrativa de estos relatos, nuevamente nos recuerda a un Benedetti sencillo e intencionado en la “revolución” aquella que es real y posible. Gracias a las palabras, gracias a Benedetti.

_____________________________________________________________

Imágen extraída de http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/06/benedetti-27d1a.jpg

Palabra de cronopio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *