México, una ciudad anunciando su muerte.

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 “De la nostalgia de la revolución, al rencor frustrado de la destrucción de la ciudad de México”.

Agua quemada.  Carlos Fuentes


Stephany Caso Alfaro | Cultural Vox



La nostalgia de un pasado depuesto, narrando la urbe revuelta por una élite en contraposición al populismo y las sergas posrevolucionarias; producto del deterioro citadino de finales de los años 40 y sus partidos del poder, seres sin identidad que se evaporan discordes por sus clases sociales y como personaje principal: la ciudad de México.

“El día de las madres”, “Estos fueron los palacios”, “Las Mañanitas”, “Los hijos de Andrés Aparicio”, forman parte del cuarteto narrativo de Carlos Fuentes en Agua Quemada, la revolución mexicana de 1910 se sitúa como hecho central en una ciudad insomne y perdida.

Los personajes que anidan estos cuentos son burgueses, clase medieros, pobres, pero sobre todo más que humanos, sobreviviendo a una ciudad que anuncia su muerte.

Cada cuento se muestra como un elemento individual pero a la vez convergente entre los personajes como Manuela personaje de “Estos fueron los palacios” sirvienta del General Tompiates del cuento “El día de las madres”, el palacio vuelto vecindad donde vive Manuela y el lisiado Luisito se contextualiza en “Los hijos de Andres Aparicio”.

Los barrios de la injusta ciudad que escarnecen al pobre, lo transforman en vengador político “…se me vengan de cuanto hijo de la pelona los haya hecho sentirse gacho, de cuanto desprecio hayan sentido en sus pinches vidas, de cuanto insulto no pudieron contestar, de las cenas que no cenaron y de las viejas que no se cogieron, salen y se me desquitan del casero que les subió la renta y del busca pleitos que los desalojó de la vecindad y del matasanos que no quiso operar a su mamacita…van a susurrarle a los hijos de sus explotadores” -Halconazo de 1971- individuos en crisis de identidad, movidos por la compulsión y la venganza, sometidos a la voluntad del gobierno.

Del pedregal de San Ángel construido en un desierto ciudadano a las colonias sin nombre hábitat de “Los nadies, los dueños de nada” como enunciará el uruguayo Eduardo Galeano en el Libro de los Abrazos cinturones de miseria, abandonados.

Fuentes narra tres momentos: el pasado histórico, la inocencia y la violencia del presente histórico en la ciudad de los años 50; la posrevolución triunfante como clase social y la marginalidad social del presente parodiada recurrentemente con frases como: “La amputación del rabo del perro” , “Cara aplastada otomí”, “La castración del soldado” por el general Tompiates.

Generales, profesionistas, jóvenes, bándalos, asesinos, albañiles, prostitutas, santas, desvalidos, traicionados y traicioneros registran en su memoria el horror nacional, producto de un estado corrupto, autor de los crímenes sociales, la marginalidad y la violencia de nuestra sociedad actual que desaparece y se evapora, en náhuatl Atl tlachinolli “Agua quemada”.

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Imágen extraída http://cdn.proceso.com.mx/media/2012/05/fuentes1.jpg

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Palabra de cronopio

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