NO ES DIOS, NI EL GOBIERNO ¿ENTONCES QUIÉN ES?

nota no es dios

Nuestro mundo  es profundamente problemático, es también un mundo del que puede surgir libertad o la destrucción definitiva…


Stephany Caso | Cultural Vox


 

La vida personal, como la del resto de la sociedad,

deber ser como la vida en una casa de cristal”

 Beltheim 1976 

… los seres humanos somos entes provistos de ramificaciones, pliegues y matices tan diversos, por ello muchos rasgos del ser humano sólo resultan descifrados a través de la cultura.

“La cultura es un producto del hombre y el hombre a su vez es un producto de la cultura”[1] Por ello para lograr entenderlo, para conocer su naturaleza, para descifrar sus problemas tenemos que recurrir a la cultura, a sus datos, a las instituciones y organizaciones que la han consolidado y principalmente a las costumbres provenientes del seno familiar, donde se gesta el hombre mismo.

Y en este mundo, con su cultura y sus costumbres…México, con sus amaneceres prolongados de una nueva civilización, mañana pintada al oleo por la política como un espectáculo grandioso lleno de esperanzas, posibilidades, cambios, promesas, cosas…y tras la promesa pública, la realidad del verdadero despertar con abandono, pérdida y las nostalgias del pobre, un marco histórico plagado de incertidumbres para los que creen que México cambiará a través de sus gobernantes, atrás a quedado el ideal político de la época pos socrática, descrita por Platón en la República y el deber del buen gobernante, de las polis o ciudades donde el demos y el cratos “democracia” fundaran naciones solidas basadas en el derecho del pueblo, como dignos representantes de una nación.

No hay ningún sistema que prevalezca estable, ningún orden que no se haya sometido a críticas, que no haya sido contradicho, habría que preguntarse, generando la reflexión ¿El progreso de un país está depositado en sus gobernantes, en la política o reside en la autonomía de su pueblo? Citando un artículo que por título lleva “La pobreza, una mirada desde la filosofía”  el cambio reside en la autonomía del individuo para mejorar sus condiciones de vida, pero como encaminarnos hacia el progreso que un día enunciara Auguste Comte cuando decide crear a la sociología como ciencia para analizar a la sociedad, sino hay un conocimiento de sí mismo, si los hombres andan perdidos, sin encontrarse, de tal manera que nuestra existencia, nuestra cultura debe ser reflexionada, radicando en el ser interno la voluntad para transformar este mundo.

Ya lo decía Aristóteles “Conócete a ti mismo y encontrarás la sabiduría” añadamos a esta frase, y encontrarás la conciencia que te impulse a cambiar tu mundo para saber a donde ir, sólo así podremos disfrutar de las posibilidades que nos ofrece sentirnos renovados, planteándonos siempre una mejora personal y con ello social.

Partiendo entonces del reconocimiento propio o el llamado “Conocimiento de sí mismo” es posible dar un paso al cambio, después devienen los valores y es sólo entonces cuando habrá una solución a los problemas de hambruna, miseria, desempleo, inseguridad, corrupción, entre muchas otras inestabilidades de la vida en sociedad, el cambio mismo de la política, la economía y la sociedad radica en nosotros mismos.

¿Pero, sólo basta con conocerse a sí mismo, evadir a las masas es el camino? Por el contrario, es el principio del encuentro en sociedad “Cuando estoy frente a la masa me pierdo…” Carl Jung Arquetipos e inconsciente colectivo.  Si logramos reconocernos, jamás nos perderemos, sabremos quienes somos y no habrá cambio ante una decisión, es por ello que el análisis que en su proceso nos lleva desde la observación de un fenómeno, la deducción, la investigación, la comparación, la relación adquiere importancia, pues la crítica argumentativa es la única capaz de transformarnos, pues es una búsqueda consciente del futuro, claro, sin olvidar la historia y mucho menos lo que se tiene: el presente.

La sociedad acepta hasta ahora el papel de la imaginación “El amanecer de esta nueva civilización es el hecho más explosivo de nuestra vida”[2]Nosotros somos los hijos de la transformación, si los medios masivos de comunicación han sido capaces de superar con invenciones tecnológicas la vida moderna, no ha sido por mandato divino, el hombre lo ha hecho posible, porque no hacer posible un cambio.

El cambio surge de la reflexión ¿Cómo lograrla? Cuestionando, investigando, con argumentos validos emitir un juicio crítico (Dije crítico, más no valorativo, es decir, encausado en bases y fundamentos sólidos que sólo es posible a través de la cultura) la cultura no la que nombramos al inicio con usos y costumbres, con la que se nace, la que choca con los ideales y siempre irrumpe, sino la cultura educativa, la encrucijada escolar que se ha convertido en una afrenta para la sociedad, desde donde las fuerzas de la actualidad, se adhieren culpando a alguien… la escuela, los maestros, y donde queda la familia y la autonomía, diría Platón, los actos volitivos del hombre.

Voluntad es lo que en la cultura educativa se necesita, voluntad del alumno, de la autonomía, la educación no esta depositada en la expectativa de la escuela o el maestro, sino en el alumno, el joven que ha perdido fe en el cambio revolucionario, que lee poco e investiga en la nada, que no ha sido encausado por su primera formadora de valores: sus padres, que ha sido educado por la televisión, por lo que llamara el escritor Giovanni Sartori el “Hommo Videns” la sociedad teledirigida “ Nuestros niños ven la televisión durante horas y horas, antes de aprender a leer o a escribir, curiosamente se ataca esta exposición, porque se habitua al niño a la violencia y lo hace de adulto más violento”[3]  hoy en día la televisión sustituye a la niñera, el problema no es ver la televisión durante horas, sino que los padres no les explican a sus hijos lo que ven, no delimitan horarios y por ende, el niño se cría con la “nana televisión”.

Recordando a Olallo Rubio en el documental tan criticado por televisa ¿Y tu, cuánto cuestas” otro problema es que el niño es  una esponja que registra y absorbe indiscriminadamente todo lo que ve, ya que durante sus primeros años de vida, no posee la capacidad de discriminar, por lo tanto el niño formado en la imagen según el periodista Olallo Rubio se reduce a un hombre que no lee y por lo tanto la mayoría de las veces a ser el blanco perfecto de la televisión y por ende del consumismo.

En su mayoría los jóvenes valoran más positivamente el “tener que el ser” sólo basta con encuestar a un grupo de alumnos, preguntándoles ¿Para qué existes? ¿Por qué existes? Y ¿Qué quieres de la vida? Para que su respuesta se reduzca a dinero, lo material, el consumo. Son aficionados a las marcas gracias a las cuales adquieren señas de identidad que les permite acceder a las tribus, que los provee de estereotipos, ha crecido desde entonces el significado de los amigos antes que cualquier otra elección, incluso la familia, son conscientes de su falta de madurez, pero están a gusto con lo que son, el problema es y la realidad, el valor histórico del pasado para construir el presente, es más el presente mismo donde nos hallamos ¿Dónde queda?

Podemos seguir cuestionando sobre el niño, el joven y el viejo, pero ante esta falta de cultura desde el seno familiar, la voluntad de individuo para ser en lugar de tener, el poco conocimiento de sí mismo, la carencia de una conciencia, la producción pedagógica, las diversas reformas, el desempleo que provoca la inseguridad y los empleos no formales, que posición debemos adoptar desde nuestra trinchera. La respuesta esta en el ser y hacer.

La primera posición, la de trasfondo, la del ser interno, es decir, la propia. La segunda posición la del ya mencionado análisis reflexivo a través de la investigación, con el planteamiento de juicios críticos y tolerantes que propongan, más que exponer, con frecuencia escuchamos decir “Este país esta jodido” y ante lo jodido conozcamos el origen, generemos propuestas, transformémonos para transformar nuestro entorno.

Nuestro mundo es un lugar donde podemos encontrar una gratificación, más allá de lo material, es de la vida.

El establecimiento de las acciones concretas, de su significado y cumplimiento, dependerá de los propósitos que tengan esos individuo, de las intenciones que los animen y de los fines que se pretendan alcanzar. Se dice que existen fines propios, transformar es la determinación, las acciones en general, esta es una verdadera actitud sociológica hacia el desarrollo y el progreso de un país y por ende el personal.

Los primeros valores, las primeras formas de aprecio y desprecio, los criterios básicos sobre la justicia, la bondad y la maldad, sobre la esperanza depositado de los unos frente a los otros, los sentimientos en relación con el entorno humano,, la confianza, el medio familiar, las relaciones comunitarias son los cimientos para levantar el edificio total de nuestra existencia, la respuesta se resume en el somos nosotros mismos, ser autónomo, reflexivo y propositivo. Transformemos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

  • SARTORI, Giovanni. Hommo Videns,  la sociedad teledirigida. Ed. Taurus. México (2001) 205 pp.
  • R. NEIRA, Teofilo. La cultura contra la escuela. Ed. Ariel. México (2000). 213 pp.
  • GOMEZJARA, Francisco. Sociología. Ed. Porrúa. México (2010) 460 pp.
  • RÍUS. 500 años fregados pero cristianos. Ed. Grijalbo. México (1992) 285 pp.

REFERENCIAS VIDEOGRÁFICAS

  • ¿Y tu cuantos cuestas? Olallo Rubio (Documental) México 2010

REFERENCIAS HEMEROGRÁFICAS

Análisis de noticias semanales de los siguientes medios:

–       Milenio

–       El universal

–       La jornada


[1] R. NEIRA, Teofilo. La cultura contra la escuela. Ed. Ariel. México (2000). P. 8

[2] Ibídem p. 23

[3] SARTORI, Giovanni. Hommo Videns,  la sociedad teledirigida. Ed. Taurus. México (2001) p. 41

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